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miércoles, 19 de abril de 2017

Un post triste

El mejor momento del día es el de los primeros segundos al despertar. Son vacaciones, no hay prisa por ponerse el uniforme o imprimir una tarea de último momento. Pueden ser las siete de la mañana o las doce del día, pero abro los ojos porque ya dormí suficiente y no por el sonido de mi alarma. Lo mejor de ese rato -los minutos antes de desayunar o hacer algo, cuando mis pies aún están enredados entre las sábanas- es el no pensar en nada. Como si la luz que entra por las ventanas no solo me deslumbrara los ojos sino también los recuerdos y preocupaciones. 

Los días no se pasan rápidos, porque cada minuto es disfrutable.
Voy a correr con mi mejor amiga tras una noche de desvelo, voy a la Cineteca a ver la nueva de Scorsese con un amigo y cuando salimos de la sala nos reímos porque sentimos que pasaron tres días, voy a Chimalistac con una amiga a tomar fotos en las calles empedradas, voy con otro amigo a caminar por la Condesa mientras discutimos si es mejor Journey o Duran Duran (obviamente Duran Duran) y con otra amiga voy a Zara a que nos probemos la ropa más fea posible y nos cierren la tienda mientras seguimos dentro del probador con blusas estilo Juan Gabriel. No hay tareas, solo rock argentino, lecturas ligeras y la sombra de las jacarandas en las paredes.

Pero cuando el sol se mete arrastra con él el entusiasmo. Se va haciendo un silencio hasta que solo se escucha la respiración de quienes duermen y el crujido de las escaleras de madera. No hay mucho que hacer. Al encender el teléfono me encuentro con personas lejanas a mí que tuitean letras de canciones tristes. Y al poner Spotify en "aleatorio", los Smiths y Radiohead hacen su aparición, con esas melodías tan característicamente melancólicas. Busco el mismo rock argentino que escuchaba horas atrás. Suena "Siguiendo la Luna" donde la voz del cantante suena como la de alguien roto que trata de hacer sentir mejor a alguien más.

¿Pero por qué, si todo estaba bien?

No es tristeza, no es enojo, no es miedo. Solo es vulnerabilidad. "Vamos mi cariño que todo está bien", dice la canción. Y lo está. Pero la mente se enreda -como los pies en las sábanas- y comienza a hacerse preguntas. Se forma una telaraña inquebrantable acompañada de la pregunta "are you okay?" te Tumblr hace automáticamente cuando tecleas algo triste en el buscador.

"Siguiendo la luna no llegaré lejos".


Al despertar no recuerdo el porqué de la sensación de tristeza al ver los rayos de luna iluminando la pared del baño.  Pero sé que, varias horas después, será exactamente igual.

2 comentarios:

  1. No estés triste, aunque entiendo ese sentir.

    Y obvio Journey.

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  2. A mi me pasa eso pero en la mañana, cuando tengo que ir a la escuela y aún esta oscuro.

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